Saturday, May 26, 2007

Solo de batería

Con mucha diferencia, Raúl Covelo es el mejor batería arrítmico de España. Era integrante de un grupo poco conocido que se llamaba Biotech.

¿No os lo creéis?

Poneos un babero para disfrutar de este maestro.

Dream Theater

Si tenemos que decidirnos por un grupo, que tanto individualmente como colectivamente, muestran una maestría fuera de lo común, esos serían Dream Theater.
Todos sus componentes son virtuosos de sus respectivos instrumentos, y eso se nota en toda la trayectoria de este grupo catalogado como Heavy Metal Melódico.
En todas sus largas composiciones observamos cambios de ritmo constantes, un poderoso bajo (John Myung parece que tiene espátulas en vez de manos), un batería veloz y técnico, un guitarrista con fuerza y contundencia, un teclista que vuela por el teclado y una voz que se acopla perfectamente a todo el grupo (doy las gracias que se fuera Dominici del grupo en el momento justo).

Systematic Chaos es el nuevo disco.
Como presentación os cuelgo un tema grabado en sus estudio que refleja perfectamente la mezcla de auténtico heavy metal y la melodía también llevada que sólo Dream Theater sabe realizar. Un auténtico orgasmo para los oídos.

Friday, May 04, 2007

EUKZ - Quemaste tus alas de ángel


Hablar de El Último Ke Zierre, la formación integrada por Roberto, Nano,Tonet, Óscar y Pedro es hacerlo de una banda veterana, formada en Burriana(Castellón) en 1987 y activa - discográficamente hablando - desde 1991. Hablar delos citados, sin ningún género de dudas, es hacerlo del punk-rock convulsivo yagreste que vino del Levante: de esa región en la que, más allá de la música de soly playa, el irreverente género siempre ha encontrado acomodo, siendo EUKZ,pelea, pundonor y esfuerzo, uno de sus principales abanderados.
Quemaste Tus Alas De Ángel, décimo tercera referencia discográsfica dela banda, ve la luz tras el salvaje VIVOS... por domesticar! registrado en directo en2006. El trabajo se grabó y mezcló nuevamente en Sonido XXI (Navarra) bajo ladirección de los hermanos San Martín, quienes junto con la banda se encargaronde la producción; trece canciones lo integran: El Conde Crápula, Quemaste tusalas de ángel, Canto, Enganchados, Renegando, ¿A dónde vas? Plenilunio, Faustofue a La Habana, No es verdad, Para agarrarme, Enfermos, La danza del desacatoy Kuerpo a kuerpo, grabada con anterioridad e incluida en el CD Tributo aParabellum; trece temas pergeñados con tanta clase como actitud, trece corrosivascomposiciones defendidas a dentelladas, tan a cara de perro como siempre: con lamarca de la casa, desafiante y altiva, ondeando en todo su esplendor.
Quemaste Tus Alas De Ángel, he aquí a EUKZ a pie de obra, plantándolecara a la vida una vez más; escribiendo un nuevo capítulo de su bien surtidahistoria y haciéndolo de nuevo con dureza, crudeza y sinceridad; reafirmándose enla misma por medio de un impulsivo CD integrado por unas canciones tandefinitivas como definitorias: cosa de sus letras, más callejeras y explícitas si cabe,y de su poderoso cuerpo musical, para nada conciliador y brutalmente trazado; ¿elresultado? Un álbum con personalidad, gancho y empuje propios rico en arrojo yactitud; un disco de punk-rock facturado con nervio, totalmente echado haciadelante: de ésos que incuestionablemente te noquean y te echan para atrás. Unacolección de temas que cantados por la carismática voz de Roberto transmiten, yde qué forma, provocación, seguridad y chulería: la que se presupone al rock, nomás. En resumidas cuentas, un disco integrado por unas composiciones tancorreosas como malencaradas por momentos y cuya música, con toda seguridad,seguirá poniendo nerviosos a quienes piensan que la vida es jauja porque lo seapara ellos: Buena señal.
EUKZ, Quemaste Tus Alas De Ángel: O te las quemó la vida,posiblemente. Como a tantos pobres diablos, hayamos llegado o no al infierno deverdad. O al de mentiras, toda vez que el verdadero tal vez sea éste para muchos,la propia vida: el presente. Una vez más, EUKZ se destapa como uno de susmejores cronistas.

Saturday, February 24, 2007

Nadie dijo que fuera fácil

Todo el mérito es tuyo; tienes mi palabra de honor. Quizá el botín de tan larga campaña –y lo que te queda todavía– no sea lo dorado y brillante que uno espera cuando la inicia, a los doce o trece años, con los ojos fascinados de quien se dispone a la aventura. Pero es un botín, es tuyo, es lo que hay, y es, te lo aseguro, mucho más de lo que la mayor parte de quienes te rodean obtendrán en su miserable y satisfecha vida. Tú has abordado naves más allá de Orión, recuerda. Tienes la mirada de los cien metros, esa que siempre te hará diferente hasta el final. Fuiste, vas, irás, esos cien metros más lejos que los otros; y durante la carrera, hasta que suene el disparo que le ponga fin, habrás sido tú y habrás sido libre, en vez de quedarte de rodillas, cómoda y estúpida, aguardando.

Ahora sabes que todo merece la pena. La larga travesía por ese mundo de méritos numéricos y ausencia de reconocimiento, donde te viste obligada a arrastrar contigo al niño de papá, al tonto del haba, al inútil carne de matadero, con tal de llevar a buen término el trabajo para el que te bastabas en solitario. Has crecido y sabes que las oportunidades no estaban en los otros, sino en ti. Que no había nada malo en aquella chica tímida que se llevaba libros a las horas libres de tutoría; que buscaba la mirada de los profesores inteligentes, no para hacerles la pelota, sino por sentirse cómplice y no estar sola. La jovencita que sobrecargaba la mochila con El guardián entre el centeno o El señor de los anillos, que en la excursión del cole a Madrid prefería ver el Planetario, el Prado o el Reina Sofía a dejarse la garganta en el parque de atracciones. Que se enfrentaba a la hostilidad de compañeros cretinos porque era la única que había leído las Sonatas de Valle-Inclán o sabía quién era Wilkie Collins. Ahora que miras hacia atrás con madurez, comprendes que cada vez que alguien ninguneó tu forma de ser, te insultó, te miró por encima del hombro, no hizo sino precipitar tu aprendizaje y tu lucidez. Tu certeza de ser mejor, más despierta y diferente.

Mírate ahora. Qué lejos estás de tanto borrego y tanto buey. Entras en la edad adulta sin que nadie pueda imponerte una sonrisa falsa cuando el mundo y su estupidez, su envidia, su mezquindad, te hagan fruncir el ceño. Ahora tienes la certeza de que no te equivocaste, y de que la niña callada en el banco del fondo puede ser vengada por la mujer que hoy la recuerda. Sabes ya que puedes ser feliz a tu manera y no a la de otros, con tus libros, con tus películas, con tu familia, con esos amigos que no sabes cuánto tiempo van a durar y por eso aprecias tanto, con la mirada serena que ahora posas a tu alrededor, en la calle, en el trabajo, en la vida. En la muerte. Ahora sabes que la virtud, en el más hondo sentido de la palabra, está en ese aguante de tantos años, cuando cerca estuvieron de convertirte en otra. Comprendes al fin que los malos profesores son un accidente sin demasiada importancia, pues eres tú quien aprende; y la vida, incluso con sus insultos, con sus malvados, con sus tragedias, con sus reglas implacables, la que te enseña. Nadie dijo que fuera fácil.

El otro día fuiste a ver Salvador y saliste del cine asombrada, llorando. No por la película, ni por la suerte del protagonista, sino por la certeza de que los ideales de aquel muchacho ya no tienen sentido, porque ninguno los sustituye ahora, porque la gente de tu edad se divide en dos grandes grupos: una minoría de analfabetos desorientados, pasto de demagogia barata en manos de políticos sin escrúpulos, y una masa inerte cuya única aspiración es salir en Gran Hermano o ponerse hasta arriba el sábado por la noche; jóvenes con garganta y sin nada que gritar, que se irían por la pata abajo puestos en la piel de Salvador Puig Antich, o a los que, viendo El crimen de Cuenca, la sola visión del garrote vil haría cerrar los ojos con escalofríos en la nuca. Pero tus lágrimas, amiga, demuestran que tienes razón. Que no te equivocaste al amar al conde de Montecristo y al Gabriel Araceli de Galdós, al buscar el secreto genial de un soneto de Borges o Quevedo, al transitar, jugándotela, por los senderos sin carteles luminosos en los pasillos oscuros de la Historia. Al hacer de cada esfuerzo, de cada miedo, de cada desengaño, de cada ilusión y de cada libro, un martillo con el que picar los muros espesos que te rodean.

Y si algún día tienes hijos, intenta que sean como tú. Como esos tipos flacos de los que hablaba Julio César, a la manera de Casio: gente de dormir inquieto, peligrosa y viva. La que quita el sueño a los apoltronados y a los imbéciles.

Arturo Pérez Reverte

Monday, November 27, 2006

Hamlet - Pura Vida


Canciones que repasan los temas con los que siempre se obsesiona Molly. Desde la niñez y la amistad arruinada del primer corte Arruinando nuestra vida, al miedo ante lo desconocido, el destino, el camino que nos queda por recorrer y los gritos desgarrados de El diablo. El resentimiento, el remordimiento, la frustración, pero sobre todo la justicia; eso que siempre hay que buscar, eso que hay que evitar ensuciar, de la melódica En mi nombre.
O ese yo no puedo evitar ser tan solo lo que soy que nos ofrece Bajo su cuerpo, inevitable final del recorrido lógico de los años. Llegando a un verdadero temazo Fronteras de tu mente, potente y rápida, con esa melodía triste y ese poderoso bajo que tan bien nos demuestra usar Álvaro.
Salva mi honor vuelve a la defensa de la integridad, de mantenerse en pie, de resucitar una cosa tan en desuso en los tiempos que corren como la honra y el honor. Sinceridad, orgullo, satisfacción. Todo un alarde de bombo por parte de Paco, y un bajo rapidísimo envueltos en las guitarras más potentes que hemos escuchado en mucho tiempo.El séptimo corte es inquietante. Acaba con el poder es un medio tiempo con unas guitarras... guapísimas, no se me ocurre otra forma de describirla, salvo cantándomela mientras la escucho:Libreeeeeeeee, prometió que iba a ser libreeeeeeeee, sigue a mi lado, dame tu mano, ella no es tuya, puede hacernos mucho dañoooo.
Para pasar a la dura Vanidad; impresionante este corte con la potencia clásica de toda la vida, y un bajo que va ganando a medida que avanza el tema hasta que creo que voy a enloquecer. Molly grita como una jodida gárgola, como un verdadero monstruo. Su voz gana en cada disco, y en este se le escucha con justicia, se le escucha muy bien y él canta mejor.Y esto, seguido del pedazo de comienzo de Único plan que, sinceramente, me encanta. Cuando lo escuchas por primera vez te hace pensar que estás ante un discazo. Lo cual se confirma con el último corte del disco, Miénteme que es un bonito tema, buen final que redondea y completa un gran disco.

Wednesday, September 13, 2006

Ese capitán Alatriste


ARTURO PÉREZ-REVERTE XLSemanal 20 de agosto de 2006.
Bueno, pues ya he visto la película. Después de los créditos y todo eso, se encendieron las luces de la pequeña sala de proyección y me quedé colgado en las últimas imágenes: el viejo y maltrecho tercio de fiel infantería española –qué remedio, no había otro sitio a donde ir–, dejado de la mano de su patria, de su rey y de su Dios, esperando la última carga de la caballería francesa, en Rocroi, el 19 de mayo de 1643. Y el ruego del veterano arcabucero aragonés Sebastián Copons al joven Íñigo Balboa: «Cuenta lo que fuimos». Veinte años de nuestra historia a través de la vida de Diego Alatriste, soldado y espadachín a sueldo. Veinte años de reyes infames, de ministros corruptos y de curas fanáticos subidos a la chepa, de gentuza ruin y hogueras inquisitoriales, de crueldad y de sangre, de España, en suma; pero también veinte años de coraje desesperado, de retorcida dignidad personal –singular ética de asesinos– en un mundo que se desmorona alrededor, reflejado en la mirada triste y las palabras lúcidas del poeta Francisco de Quevedo, interpretado por el actor Juan Echanove con una perfección enternecedora, memorable.No puedo aportar un juicio objetivo sobre Alatriste. Aunque durante su larga gestación y rodaje procuré mantenerme al margen cuanto pude, estoy demasiado cerca de todo como para verla con frialdad. Es cierto que unas cosas me gustan más y otras me gustan menos; y que durante diez minutos críticos –al menos para mí, autor al fin y al cabo– del primer tercio de la película me removí inquieto en el asiento. Pero eso aparte, debo decir que los soplacirios y cagatintas de mala fe que preveían un canto imperial de españolazos heroicos y rancio folklore de capa y espada, se van a tragar la bilis por azumbres. Nada más respetuoso con los textos originales. Nada más descarnado, fascinante y terrible que el espejo que, a través de la magistral interpretación de Viggo Mortensen –se come la pantalla, ese hijo de puta– se nos pone ante los ojos durante las dos horas y cuarto que dura la película. Un retrato fiel, punto por punto, como digo, al espíritu del personaje que lo inspira: descarnado, sin paños calientes, lleno de peripecias y estocadas, por supuesto; pero también de amargura y lucidez extremas. Contado en un caudal de imágenes de tanta belleza que a veces parece una sucesión de pinturas. Cuadros animados de Velázquez o de Ribera.Y ese final, pardiez. No se lo voy a contar a ustedes, porque me odiarían el resto de sus vidas. Pero aparte el comienzo espectacular, el desarrollo impecable y la extraordinaria actuación de los intérpretes –y cómo están todos, oigan: Unax, Elena, Ariadna, Eduard, Cámara, Blanca, Pilar, Noriega…– el final, o mejor dicho, toda la hora final, deja al espectador definitivamente sin aliento, atrapado por la pantalla, mientras se desmenuza y fija en su retina y su memoria el postrer tramo de la vida del héroe y sus últimos camaradas, desde las trincheras de Breda hasta la llanura de Rocroi. Todo se ve y suena como un escopetazo en la cara; como una sacudida que te deja turbado, suspenso el ánimo, clavado al asiento, consciente de que ante tus ojos, acaba de desarrollarse, de modo implacable, la eterna tragedia de tu estirpe. La imagen serena del capitán Alatriste escuchando acercarse el rumor de la caballería enemiga, el trágico recorrido de la cámara que sigue a Iñigo Balboa –«soldados antiguos delante, soldados nuevos atrás»– cuando retrocede en las filas para hacerse cargo de la vieja y rota bandera, su expresión sombría y lúcida –sombría de puro lúcida–, y todo esa culminación perfecta al espléndido recorrido que por las cinco novelas alatristescas ha hecho Agustín Díaz-Yanes, constituyen el retrato fiel, trágico, conmovedor, de la España de antaño y de siempre. Una España infeliz, feroz, a trechos heroica, a menudo miserable, donde es fácil reconocerse. Y reconocernos.Quizá por eso, cuando al acabar la proyección privada se encendieron las luces, y con un nudo en la garganta miré alrededor, vi que algunos de los actores de la película que estaban en los asientos contiguos –no digo nombres, que lo confiese cada cual si quiere– seguían inmóviles en sus asientos, llorando a moco tendido. Llorando como niños por sus personajes, por la historia. Por el final hermoso, sobrecogedor. Y también porque nadie había hecho nunca, hasta ahora, una película así en esta desgraciada y maldita España. Como diría el mismo capitán Alatriste, pese a Dios, y pese a quien pese.

El remordimiento

He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.

Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida

no fue su joven voluntad.
Mi mente se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.

Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.

Jose Luis Borges

Sunday, August 13, 2006

Capítulo IV

Que los menguados que hablan de la gloria de la guerra y las batallas deberían recordar las palabras del marqués de Pescara: «Que Dios me dé cien años de guerra y no un día de batalla», o darse paseos como el que yo me di aquella mañana para conocer la verdadera trastienda, la tramoya del espectáculo de las banderas, las trompetas, y los discursos inventados por bellacos y valentones de retaguardia; esos que salen de perfil en las monedas y en las estatuas sin haber oído jamás zumbar una bala, ni visto morir a los camaradas, ni mancharon nunca sus manos con sangre de un enemigo, ni corrieron nunca peligro de que les volaran los aparejos de un escopetazo en las ingles.

Saturday, July 01, 2006

No queda sino batirnos

No queda sino batirnos añadió el poeta al cabo de unos instantes, había hablado pensativo para sí mismo, ya con un ojo nadando en vino y el otro ahogado, aún con la mano en su brazo inclinado sobre la mesa, Alatriste sonrió con afectuosa tristeza.
- ¿Batirnos contra quién don Francisco?
Tenía el gesto ausente, cual si de antemano no esperase respuesta, el otro alzó un dedo en el aire, sus anteojos le había resbalado de la nariz y colgaban al extremo de cordón, dos dedos encima de la jarra.
- Contra la estupidez, la maldad, la superstición, la envidia y la ignorancia – dijo lentamente, y al hacerlo parecía mirar su reflejo en la superficie de vino -. Que es como decir contra España, y contra todo.

Thursday, March 09, 2006

Esa mirada de pena

Son muchas las decepciones, fracasos y otros menesteres que nos atañen a lo largo de nuestras vidas. Son muchos hijos de putas con muy malas intenciones que pretenden que el mundo sea un poco peor de los que ya es.
De todas formas siempre nos queda el consuelo de poder poner a cada uno en su sitio; devolverle a su statuo quo, a ese cubo de basura que nunca tuvo que abrirse, a ese semáforo en rojo que tuvo que quedarse en esa posición tres mísero segundos más...
A las cosas por su nombre, hay que destrozar ese super-yo que nos impide ver las miserias producidas por los mismo de siempre, por esa gente que siempre va a sus intereses sin saber que la bomba que tiene en sus manos está a punto de explotar...
No sabemos hasta que punto todo tiene un inicio, lo que tenemos que tener claro es que hay un final en toda su globalidad, no verlo nos hace peores (hay que correr esos 30 minutos que dura la vida con la cabeza alta y sabiendo que la bala que pronto nos alcanzará, dolerá más en otros corazones engañados con miradas de pena).

Wednesday, January 25, 2006

La filosofía de la polla records

Escrito por Carlos Fernández Liria, profesor de Universidad : "Suele decirse que las canciones de La Polla Records son "una patada en los huevos al poder". Tal vez sea verdad, pero no lo es menos que, entre todos los tipos de patadas en los huevos, estas tienen algo especial. Las canciones de LPR tienen un claro carácter sistemático. En su momento, por ejemplo, habrían servido de libro de texto de la asignatura de Ética en el bachillerato y, si alguien busca una guía para la educación de sus hijos lo más completa y honrada posible, es difícil que encuentre algo mejor que los discos Salve y Revolución. Hay una implacable lógica que atraviesa la obra de LPR y que sorprende por su eficacia para señalar los cuatro puntos cardinales de una orientación política.En efecto, hay cierta clase de ceguera que no tiene que ver con estar equivocado sino con esa especie de abyección moral que contamina la atmósfera política que respiramos. En este sentido, LPR aportó un poco de honradez para llamar a las cosas por su nombre y enderezar una brújula moral que se encuentra estructuralmente invertida. Todo una lección y un reto para las cátedras de Ética y Filosofía de este país. Ya está bien de explicar en qué consisten la moralidad y la ciudadanía tomando por referencia un mundo supuestamente sano en el que los individuos sólo delinquirían, por ejemplo, robando un jamón o mintiendo a su novia. Hay que explicar en qué consiste la moralidad en este mundo de "demócratas cristianos hinchados como cerdos y podridos de dinero" (LPR), a los que nunca se les pilla robando en un supermercado porque resulta que son los accionistas de este formidable supermercado en el que se ha convertido el planeta. La cuestión no es tanto si los banqueros, por ejemplo, pueden estafar o extorsionar; es más interesante reparar en la estafa y la extorsión que supone el hecho mismo de que existan banqueros. A los perros guardianes de este infierno, a sus usureros y beneficiarios, a sus administradores, voceros y legitimadores ­-así hasta completar el índice de canciones de LPR­- no se les puede denunciar en un juzgado y, desde luego, es inútil intentar convencerles de nada. Es aquí donde el insulto ­-un arte en el que LPR fueron maestros­- empieza a cumplir un papel "epistemológico". Gracias a que, al menos, aún es posible insultar, se sigue recordando que, pese a su portentosa impunidad, Wall Street o el Banco de Santander no son realidades tan inevitables como el curso de los astros".

Wednesday, September 14, 2005

A cada uno en su sitio

Si en un futuro tuviéramos que valorar como fue una época determinada basándonos exclusivamente en cómo se veían a sí mismos sus contemporáneos, la que ahora vivimos sería considerada la mejor de todos los tiempos. Porque desde el contertulio más aburguesado hasta el universitario politizado, pasando por el ciudadano pasivo y el demócrata compulsivo, todos se sienten portadores de los grandes valores del compromiso, la lucha o la tolerancia y, además, con el derecho a hacernos aguantar sus deliciosamente huecos predicamentos fruto de la globalización más panfletaria. Había que poner a cada uno en su sitio...

Friday, July 08, 2005

Los reconoces - Se me secan los mares

¿Qué es eso de SE ME SECAN LOS MARES?
Se me secan los mares son esos requiebros que crecen escondidos en las vetas de las montañas donde sólo algunos pueden llegar. Como cronistas de esta fábula retratamos aquello que vimos sin menospreciar la oportunidad que se nos ofrece a base de insistencia y de apuesta. El efecto es una ristra de letrillas musicadas que intentan reproducir escenarios llenos de avaricias humanas o celestiales, de poetas que exigieron muy poco a la vida y que la vida les volvió la espalda, de chabolas verticales que proliferan a nuestro alrededor como escombros de vertederos, de amores que regatean cariño y que hacen guiños a la ausencia, de perros al sol de las madrugadas existenciales cuando solo quieres llevar tus huesos a la cama tras el último whisky, de accidentes en bolsas de basura intangible al abrigo de Madrid, de la razón que no se reparte, a menos que seas un periódico o que aguantes en la hilera sin oponerte, del barrio de Luter que siempre pensó que era un signo de acentuación y resulta que fue un pintor de corte, y finalmente, de los trompicones que llevamos dados.
SIEMPRE MACARRAS PERO ELEGANTES: LOS RECONOCES

Friday, July 01, 2005

No nos queda nada

Después de darle millones de vueltas a la cabeza, volvemos a la misma situación que antes. Estamos vivos en un mundo de muertos, o muertos en un mundo de vivios. Es indiferente. La bestia retoma oxigéno en el último ataque y nos consigue tumbar. Está vez no hay ni esperanzas, ni héroes, ni poesías de mierda. No nos queda nada.
El fuego lo come todo, la desolación y la ruina se adueña del mundo. No hay ni una oportunidad de salvar algo de lo que teníamos tan escondido, eso que cuesta tanto arrebatar.
La farsa avivó al engaño. La vuelta atrás se queda corta.
Un punto y aparte sería la forma ideal de terminar, ahora ya sólo nos quedan los puntos suspensivos.

Thursday, June 23, 2005

Discos nuevos imprescindibles

Audioslave - Out of exile
System of a down - Mesmerize
Avalanch - El hijo pródigo
The haunted - Revolver
Kreator - Enemy of god
Reincidentes - El comercio del dolor
Skizoo
Stravaganzza - Sentimientos -Segundo Acto-
Ars amandi - Camino al destino

Las tres heridas

Decía Freud que, a lo largo de la historia, la humanidad había sufrido tres grandes «heridas narcisistas», es decir, tres golpes de gracia en su orgullo colectivo como especie.

La primera fue la revolución copernicana: no somos el centro del universo, sino los modestos inquilinos de un pequeño planeta que gira alrededor de una estrella periférica de una de las incontables galaxias perdidas en el espacio.
La segunda fue la teoría de la evolución (que, por cierto, hace mucho que dejó de ser una teoría para convertirse en una evidencia irrefutable). La raza humana no es algo aparte, el resultado único e inigualable de un acto de creación especial, sino un eslabón de una cadena evolutiva que nos emparenta con todos los demás seres vivos y nos convierte en primos cercanos de los simios. La tercera gran herida narcisista fue, según Freud, el propio psicoanálisis, o, más exactamente, la constatación de que nuestra conducta viene determinada en gran medida por procesos inconscientes que no sólo no controlamos, sino que ni siquiera conocemos.

Tuesday, February 15, 2005

El cuadrilátero del alma

"Si existe magia en pelear batallas más allá de lo que uno resiste, es la magia de arriesgar todo por un sueño, que nadie más que tú puede ver"
Million dolar baby es un peliculón. Sales del cine con impotencia, rabia y con esa felicidad de haber visto una obra maestra. Una historia simple pero durísima.
El cine no es un mero entretenimiento con esta película, es la vida misma; la lucha contínua por lo que quieres conseguir o la desolación de perderlo todo en un mísero segundo.
En el boxeo, como en la vida, todo funciona al revés. Este aforismo se comprueba en esta película; podemos ganar miles de combates y malgastar todas las oportunidades, para movernos a la izquierda movemos el pie derecho, para alejarnos del dolor damos un paso hacia él...
La historia no es nada del otro mundo, pero la magia con la que Clint Eastwood la hace transcurrir y los actores elegidos, hacen de este film una auténtica bomba de relojería para el cerebro. He vuelto a creer en el buen cine, gracias Clint.

Thursday, February 03, 2005

El último ke zierre - Insurgente

"Nos hacemos mayores con el último ke zierre y evolucionamos con ellos, o mejor dicho, ellos evolucionan con nosotros"; "un disco desde dentro, de esos que pintan ilusiones rotas en el aire. Cristales jodidos... en el descanso del guerrero agotado"
El último ke zierre nos sorprende con otro estupendo disco de punk rock, eso sí, no tan elaborado como el “ay de mí!”, pero con el típico sabor a las canciones más antiguas de este grupo. Si llevas tiempo siguiendo a esta banda, seguro que no te defraudará, rabia y amor por partes iguales y en dosis de guitarras distorsionadas. Igual es cosa mía, pero Roberto cambia de registro en canciones como insurgente y amor de cuarto oscuro, sigo pensando que este cantante transmite muy bien todos los sentimientos y por eso me alegro que intente cosas nuevas. Ya son nueve disco de estudio y uno en directo, amén de un vhs , un dvd y un libro. Insurgente tiene canciones directas como “denuncia (para qué)”, “salvia” y “la de los mánagers” llenas de fuerza y otras más reflexivas como “en mi cabeza”, “mi revolución” y “versos en el agua”. Especial mención a la primera colaboración que tienen en un disco, el señor Evaristo nos sorprende otra vez con su ironía mordaz y sus ganas de tocar las pelotas en “hijos de la grandísima perra”. Un disco distinto pero no muy alejado a lo que vienen haciendo todos estos años.
"Busqué mi revolución... y probé mi destrucción"

Tuesday, January 18, 2005

Pollo que no cacarea gatillazo que resuena

“Una vez más, los sátiros caminan alegremente hacia el infierno“Nunca quisimos hacerlo, pero las circunstancias nos obligaron. La necesidad se confabuló con la ocasión y caímos en la trampa sin remordimientos. Podríamos haberlo evitado, pero también podríamos morirnos de hambre.Así que una vez más recorreremos la azarosa senda de los titiriteros junto a personas que de esta manera podrán ver nuestros vistosos carromatos, nuestros extravagantes ropajes y oír nuestras irreverentes canciones y sacar de ello sus propias conclusiones. Para bien o para mal aquí están GATILLAZO.No esperéis nada nuevo, ni nada innovador, tal y como está el mundo no estamos para experimentos.Seguimos con la misma mala hostia y ganas de revolver, el enemigo es el de siempre.Pollo que no cacarea Gatillazo que resuena...Un nuevo partido, un montón de lesionados, el árbitro siempre en contra, una afición temible y un equipo con resaca...!!Tripi -Batería-, Txiki y Osoron -Guitarras-, Xabi -Bajo- y Evaristo -Voz-¡¡ El estadio será una caldera ¡¡

Sunday, January 16, 2005

La muerte de la realidad

El deterioro comienza con la destrucción del sentido de las palabras, cuando ni siquiera nos ponemos de acuerdo sobre su significado o llegamos a la convicción de que, porque todos tienen intereses, todos mienten. Así corremos el riesgo de volvernos tan cínicos como los que dictan lo que es: los que sin haber leído a Lewis Carroll saben que lo importante no es lo que las palabras quieren decir, sino quien manda. Menos mal que desde esa orilla africana de la realidad, tan cruda, evitas por lo menos que todo se reduzca a olvido y mentira. Porque en la construcción de la realidad –las omisiones y tergiversaciones de quienes deciden qué vale la pena contar– muchos medios se dedican con frecuencia más a fabricar realidad que a reflejarla. Tal vez porque saben y sospechan que si contaran lo que ocurre y por qué, buena parte del tinglado del que forman parte se vendría abajo. Al mismo tiempo, triunfa la sospecha de que es imposible hacer acopio de hechos ciertos y relevantes para construir la casa de lo que es. Creo que los que trabajamos en contar lo que ocurre hemos contribuido a ese relativismo tan ponzoñoso como contemporáneo, fruto no pocas veces de la pereza y de la cobardía. Si admiro a la buena prensa estadounidense –la que comprueba minuciosamente cada dato y declaración–, es por su respeto por los hechos y su implacable separación de las opiniones. Lo terrible es que, a pesar de ese escrutinio, del espanto de la realidad, la mayoría ha preferido a quien la niega con toda desfachatez. Y a pesar de todo, sigo confiando en que la verdad y el conocimiento nos harán más libres, más conscientes de nuestra historia, de que es preciso negarse a aceptar la falacia de que no hay nada que hacer, de que la historia ya está escrita en el gran teatro de Oklahoma y pistas adyacentes. Conozco el hospital de los hermanos de San Juan de Dios de Monrovia, del que me hablabas el 18 de noviembre: una isla en medio del fango. Por lo que me cuentas, veo que sigue resistiendo los vendavales de hierro y fuego, vendavales que los hombres desencadenan en Liberia, uno de los nombres más hermosos del nomenclátor político internacional para uno de los lugares más tristes de la Tierra. Pero no conozco N’Zérékoré ni Kolouma ni Boffosou, ni Boauké. No llegaré por una de esas carreteras de tierra roja y embarrada a echarte una mano, a tiempo para ayudarte a acarrear los heridos del último accidente, a paliar las últimas derrotas. Por el contrario, eres tú quien me ayudas a convencerme en Nueva York de que es justo en medio de tanta desolación donde la realidad menos ha muerto, y que estamos muy equivocados aquí, donde tanto nos gusta creernos a salvo mientras entretenemos el descenso acelerado por el tobogán que nos lleva al crematorio de una obra sin sentido