Thursday, February 07, 2008

La Hija del Caníbal


No es que haya que ceder: es que la pureza no existe. El mundo te tienta, te ciega, te empuja. Y los hombres somos mezquinos, vanidosos, ambiciosos, débiles. Somos en verdad muy poca cosa y la vida está llena de tentaciones. Así es que todos vamos reuniendo nuestro montoncito de porquerías y lo llevamos rodando delante de nostros como escarabajos peloteros: mentiras que hemos hecho para medrar, sentimientos que hemos fingidos para no estar solos, cobardías en las que no nos gusta reconocernos. Pero uno no debe confundir estas escaramuzas con las grandes batallas: hay fronteras morales que si se cruzan te convierten en un miserable, y éstas son las traiciones que uno no puede permitirse.

Sunday, December 16, 2007

Children of bodom

A punto de estrenar su nuevo disco "Blodddrunk" que verá la luz el 9 de abril del 2008 a través de Spinefarm, aquí os pongo alguna canción de este fenomenal grupo de death metal melódico.
A disfrutarlo



Corsés góticos y cascos de walkiria

No soy muy aficionado a la música, excepto cuando una canción –copla, tango, bolero, corrido, cierta clase de jazz– cuenta historias. Tampoco me enganchó nunca la música metal. Me refiero a la que llamamos heavy o jevi aunque no siempre lo sea, pues ésta, que fue origen de aquélla, es hoy un subestilo más. Siempre recelé de los decibelios a tope, las guitarras atronadoras y las voces que exigen esfuerzo para enterarse de qué van. Las bases rítmicas, el intríngulis de los bajos y las cuerdas metaleros, escapan a mi oído poco selectivo. Salvo algunas excepciones, tales composiciones y letras me parecieron siempre ruido marginal y ganas de dar por saco, con toda esa parafernalia porculizante de Satán, churris, motos y puta sociedad. Incluidas, cuando se metían en jardines ideológicos, demagogia de extrema izquierda y subnormalidad profunda de extrema derecha. Etcétera.

Sin embargo, una cosa diré en mi descargo. De toda la vida me cayeron mejor esos cenutrios largando escupitajos sobre todo cristo que los triunfitos relamidos, clónicos y saltarines, tan rubios, morenos, rizados y relucientes ellos, tan chochidesnatadas ellas, con sus megapijerías, sus exclusivas de tomate y papel cuché, y toda esa chorrez envasada en plástico y al vacío. Al menos, concluí siempre, los metaleros tienen rabia y tienen huevos, y aunque a veces tengan la pinza suelta y hecha un carajal, éste suele ser de cosas, ideas, fe o cólera que les dan la brasa y los remueven, y no de cuántas plazas será el garaje de la casa que comprarán en Miami cuando triunfen y puedan decir vacuas gilipolleces en la tele como Ricky, como Paulina, como Enrique.

Pero de lo que quiero hablarles hoy es de música metal. Ocurre que en los últimos tiempos –a la vejez, viruelas– he descubierto, con sorpresa, cosas interesantes al respecto. Entre otras, que esa música se divide en innumerables parcelas donde hay de todo: absurda bazofia analfabeta y composiciones dignas de estudio y de respeto. Aunque parezca extraño y contradictorio, la palabra cultura no es ajena a una parte de ese mundo. Si uno acerca la oreja entre la maraña de voces confusas y guitarras atronadoras, a veces se tropieza con letras que abundan en referencias literarias, históricas, mitológicas y cinematográficas. Confieso que acabo de descubrir, asombrado, entre ese caos al que llamamos música metal, a grupos que han visto buen cine y leído buenos libros con pasión desaforada. Ha sido un ejercicio apasionante rastrear, entre estruendo de decibelios y voces a menudo desgarradas y confusas, historias que van de las Térmópilas a Sarajevo o Bagdad, incluyendo las Cruzadas, la conquista de América o Lepanto. Como es el caso, verbigracia, de Iron Maiden y su Alexander the Great. La mitología –Virgin Steele, por ejemplo, y su incursión en el mundo griego y precristiano– es otro punto fuerte metalero: Mesopotamia, Egipto, La Ilíada y La Odisea, el mundo romano o el ciclo artúrico. Ahí, los grupos escandinavos y anglosajones que cantan en inglés copan la vanguardia desde hace tiempo; pero es de justicia reconocer una sólida aportación española, con grupos que manejan eficazmente la fértil mitología de su tierra: Asturias, País Vasco, Cataluña o Galicia. Tampoco el cine es ajeno al asunto; las películas épicas, de terror o de ciencia ficción, La guerra de las galaxias, Blade Runner, Dune, las antiguas cintas de serie B, afloran por todas partes en las letras metaleras. Lo mismo ocurre con la literatura, desde El señor de los anillos hasta La isla del tesoro o El cantar del Cid. Todo es posible, al cabo, en una música donde el Grupo Magma canta en el idioma oficial del planeta Kobaia –que sólo ellos entienden, los jodíos– mientras otros lo hacen en las lenguas de la Tierra Media. Donde Mago de Oz alude –La cruz de Santiago– al capitán Alatriste y Avalanch a Don Pelayo. Donde los segovianos de Lujuria lo mismo ironizan sobre la hipocresía de la Iglesia católica en cuestiones sexuales que largan letras porno sobre Mozart y Salieri o relatan, épicos, la revuelta comunera de Castilla. Y es que no se trata sólo de estrambóticos macarras, de rapados marginales y suburbanos, de pavas que cantan ópera chunga con corsé gótico y casco de walkiria. Ahora sé –lamento no haberlo sabido antes– que la música metal es también un mundo rico y fascinante, camino inesperado por el que muchos jóvenes españoles se arriman hoy a la cultura que tanto imbécil oficial les niega. El grupo riojano Tierra santa es un ejemplo obvio: su balada sobre el poema La canción del Pirata consiguió lo que treinta años de reformas presuntamente educativas no han conseguido en este país de ministros basura. Que, en sus conciertos, miles de jóvenes reciten a voz en grito a Espronceda, sin saltarse una coma.

APR; 16/12/2007

Monday, September 24, 2007

Quique González - Avería y Rendeción

Mientras esperamos a la salida del inminente disco de Quique González, aquí os dejo el videoclip de su nuevo single "hay salida".

"España es un país difícil, ingrato, del que no se puede fiar uno"

El escritor Javier Marías, que acaba de publicar Veneno y sombra y adiós, el tercer y último volumen de su novela Tu rostro mañana, no está conforme con el tiempo que le ha tocado vivir ni con la evolución de España, "un país con el que nunca se sabe, difícil, ingrato, abrupto y del cual uno no se puede fiar".

"España es un país exacerbado con frecuencia y en el que hay una extraña saña que está bastante asentada, no en toda la población, por fortuna, pero sí en muchos de los responsables políticos y mediáticos", ha dicho Marías en declaraciones a Efe tras presentar la entrega final de la trilogía a la que ha dedicado los últimos nueve años de su vida.

Después de Fiebre y lanza (2002), y Baile y sueño (2004), este último volumen llega hoy a las librerías españolas publicado por Alfaguara, y a partir de octubre se venderá en los países hispanoamericanos, en los que el autor cree que tiene "buenos lectores", sobre todo en México, Argentina y Colombia.

Saturday, June 09, 2007

El madito sonido


Ya he descubierto tres sonidos iguales en Salamanca. Me refiero a ese ruido monótono que te hace pensar - ¿dónde he oído esto antes? -.
Todo viene del primer sonido que escuché en la magnífica serie Perdidos (Lost). En su segunda temporada descubren una escotilla que contiene una cuenta atrás de 108 minutos, bueno pues cuando llega al final empieza a sonar como una letanía angustiosa.

El segundo sonido lo descubrí en los supermercados Día. Estaba esperando la cola gigantesca dado que en nunca ponen dos cajeras, salvo cuando la cola llega a la altura de los congelados, cuando empiezo a escuchar el sonido al pasar los artículos por la máquina registradora.
Y el tercero es el sonido que hace el aparato junto a los semáfotos para que los sordos puedan pasar en verde sin temor a ser atropellador por algún desaprensivo conductor.

Tres sonidos idénticos y cada uno con un concepto asociado a ellos.
Así que cuando esté viendo Perdidos me vendrá a la cabeza el pollo frito y el muñequito verde dando pasos apresurados. Todo por ese maldito sonido.

Sunday, June 03, 2007

Death metal en mayúsculas

Dark Tranquility junto con In Flames son los precursores del género musical Death metal melódico.
Este video clip me ha sorprendido por lo currado que está. Pertenece al nuevo disco de Dark Tranquility "Fiction". La canción se llama "Terminus (Where Death Is Most Alive)"



Aquí os dejo otro videoclip de este grupo pero esta vez en carne y hueso ;).
El vídeo que DARK TRANQUILLITY realizaron para "Focus Shift" debutó en el programa Headbanger's Ball de la MTV el pasado sábado 26 de mayo. El clip fue dirigido por el aclamado director Roger Johansson (IN FLAMES, THE HAUNTED), y la canción también ha sido extraída de su nuevo CD "Fiction".

Saturday, June 02, 2007

Marea - Las aceras están llenas de piojos



Sigue siendo marea. Suena igual que sus anteriores discos (de hecho es una mezcla entre el "besos de perro" y el "28.000 puñalas") y Kutxi sigue sorprendiéndonos con sus versos arrabaleros.
Estaréis pensando que se repiten más que el ajo, pero la cuestión es otra: ¿queremos que evolucione un grupo cuando sus discos se venden como churros y sus conciertos están a rebosar?, definitivamente no.
El disco comienza con "Entre hormigones", canción típica que utiliza marea para comenzar sus discos (me recuerda a "Romance de José Etxailarena") y continiua con una canción factura 28.000 puñaladas y que les ha servido como primer single "Aceitunero". "Por cuatro perras" es un medio tiempo que va in crescendo y una de las mejores canciones junto con "Mierda y cuchara", tema por cierto, que ya han ido tocando en su gira anterior pero que en estudio suena mucho mejor y, personalmente, es una de las mejores letras que ha escrito Kutxi.
En "Mil quilates" y "Nana de quebranto" podemos escuhar las voces de dos maestros, hablo de Evaristo de los desaparecidos "La polla records" y de Brigui, cantante del grupo navarro "Koma", que favorece el contraste entre su poderosa voz y la de Kutxi".
También hay que destacar la utilización de saxofones en la canción "La hora de la moscas" y el arrebato - cantante solista - que le da a Kutxi en "Los mismos clavos".
En definitva, un disco que no aporta nada musicalmente hablando pero que ayudará a que la gente que no los conozca se enganche a ellos y sus fans de toda la vida se gasten sus perras en los directos.
Sólo es rock and roll pero nos gusta.

Thursday, May 31, 2007

Rolling VS Metallica

"Jagger nos miró con cara de asco". Esta fue la declaración del batería de Metallica, Lars Ulrich, en un programa llamado The Opie & Anthony Show el pasado viernes.
Todo ocurrió después de un concierto que dio Metallica en San Franciso como teloneros de los intocables Rolling Stones.
El hecho fue que un promotor dijo que si los grupos teloneros querían hacerse unas fotos con los rolling, esperasen en backstage hasta que sus majestades aparecieran. Hasta ahí ningún problema porque Metallica y los demás grupos habían crecido y madurado con el grupo de Mike Jagger y lo de la foto como que les parecía una cosa graciosa.
Después de esperar un poco aparecieron de uno en uno para hacerse las fotos pero sin parar el ritmo frénetico que llevaban "¡ah!, una foto, pues mira tú que bien"(si Keith Richards se esnifó a su padre no quiero pensar lo que se puedo meter esa noche...). Lo patético fue lo de Mick Jagger cuando apareció y se quedó mirando a Metallica "como si les fueran a pegar una neumonía".
Así que ya ven, los abuelos del rock ya no reconocen a la gente que ha mamado de ellos y que siguen, hasta cierto punto, su estela (Metallica ha vendido más de 100 millones de discos en todo el planeta). Esto demuestra que o los Rolling ya no se preocupan ni quién cojones son los grupos que les telonean o que el alzheimer les hace estragos. Yo opto por lo primero mezclado con una copita de fama que se le ha subido muy rápido a la cabeza. Más les valdría poner algún tipo de medida cuando uno que yo me sé se suba a un cocotero para hacer el ganso y gracias a eso cancelen el concierto unos días antes.
Cosas de la fama.

Saturday, May 26, 2007

Solo de batería

Con mucha diferencia, Raúl Covelo es el mejor batería arrítmico de España. Era integrante de un grupo poco conocido que se llamaba Biotech.

¿No os lo creéis?

Poneos un babero para disfrutar de este maestro.

Dream Theater

Si tenemos que decidirnos por un grupo, que tanto individualmente como colectivamente, muestran una maestría fuera de lo común, esos serían Dream Theater.
Todos sus componentes son virtuosos de sus respectivos instrumentos, y eso se nota en toda la trayectoria de este grupo catalogado como Heavy Metal Melódico.
En todas sus largas composiciones observamos cambios de ritmo constantes, un poderoso bajo (John Myung parece que tiene espátulas en vez de manos), un batería veloz y técnico, un guitarrista con fuerza y contundencia, un teclista que vuela por el teclado y una voz que se acopla perfectamente a todo el grupo (doy las gracias que se fuera Dominici del grupo en el momento justo).

Systematic Chaos es el nuevo disco.
Como presentación os cuelgo un tema grabado en sus estudio que refleja perfectamente la mezcla de auténtico heavy metal y la melodía también llevada que sólo Dream Theater sabe realizar. Un auténtico orgasmo para los oídos.

Friday, May 04, 2007

EUKZ - Quemaste tus alas de ángel


Hablar de El Último Ke Zierre, la formación integrada por Roberto, Nano,Tonet, Óscar y Pedro es hacerlo de una banda veterana, formada en Burriana(Castellón) en 1987 y activa - discográficamente hablando - desde 1991. Hablar delos citados, sin ningún género de dudas, es hacerlo del punk-rock convulsivo yagreste que vino del Levante: de esa región en la que, más allá de la música de soly playa, el irreverente género siempre ha encontrado acomodo, siendo EUKZ,pelea, pundonor y esfuerzo, uno de sus principales abanderados.
Quemaste Tus Alas De Ángel, décimo tercera referencia discográsfica dela banda, ve la luz tras el salvaje VIVOS... por domesticar! registrado en directo en2006. El trabajo se grabó y mezcló nuevamente en Sonido XXI (Navarra) bajo ladirección de los hermanos San Martín, quienes junto con la banda se encargaronde la producción; trece canciones lo integran: El Conde Crápula, Quemaste tusalas de ángel, Canto, Enganchados, Renegando, ¿A dónde vas? Plenilunio, Faustofue a La Habana, No es verdad, Para agarrarme, Enfermos, La danza del desacatoy Kuerpo a kuerpo, grabada con anterioridad e incluida en el CD Tributo aParabellum; trece temas pergeñados con tanta clase como actitud, trece corrosivascomposiciones defendidas a dentelladas, tan a cara de perro como siempre: con lamarca de la casa, desafiante y altiva, ondeando en todo su esplendor.
Quemaste Tus Alas De Ángel, he aquí a EUKZ a pie de obra, plantándolecara a la vida una vez más; escribiendo un nuevo capítulo de su bien surtidahistoria y haciéndolo de nuevo con dureza, crudeza y sinceridad; reafirmándose enla misma por medio de un impulsivo CD integrado por unas canciones tandefinitivas como definitorias: cosa de sus letras, más callejeras y explícitas si cabe,y de su poderoso cuerpo musical, para nada conciliador y brutalmente trazado; ¿elresultado? Un álbum con personalidad, gancho y empuje propios rico en arrojo yactitud; un disco de punk-rock facturado con nervio, totalmente echado haciadelante: de ésos que incuestionablemente te noquean y te echan para atrás. Unacolección de temas que cantados por la carismática voz de Roberto transmiten, yde qué forma, provocación, seguridad y chulería: la que se presupone al rock, nomás. En resumidas cuentas, un disco integrado por unas composiciones tancorreosas como malencaradas por momentos y cuya música, con toda seguridad,seguirá poniendo nerviosos a quienes piensan que la vida es jauja porque lo seapara ellos: Buena señal.
EUKZ, Quemaste Tus Alas De Ángel: O te las quemó la vida,posiblemente. Como a tantos pobres diablos, hayamos llegado o no al infierno deverdad. O al de mentiras, toda vez que el verdadero tal vez sea éste para muchos,la propia vida: el presente. Una vez más, EUKZ se destapa como uno de susmejores cronistas.

Saturday, February 24, 2007

Nadie dijo que fuera fácil

Todo el mérito es tuyo; tienes mi palabra de honor. Quizá el botín de tan larga campaña –y lo que te queda todavía– no sea lo dorado y brillante que uno espera cuando la inicia, a los doce o trece años, con los ojos fascinados de quien se dispone a la aventura. Pero es un botín, es tuyo, es lo que hay, y es, te lo aseguro, mucho más de lo que la mayor parte de quienes te rodean obtendrán en su miserable y satisfecha vida. Tú has abordado naves más allá de Orión, recuerda. Tienes la mirada de los cien metros, esa que siempre te hará diferente hasta el final. Fuiste, vas, irás, esos cien metros más lejos que los otros; y durante la carrera, hasta que suene el disparo que le ponga fin, habrás sido tú y habrás sido libre, en vez de quedarte de rodillas, cómoda y estúpida, aguardando.

Ahora sabes que todo merece la pena. La larga travesía por ese mundo de méritos numéricos y ausencia de reconocimiento, donde te viste obligada a arrastrar contigo al niño de papá, al tonto del haba, al inútil carne de matadero, con tal de llevar a buen término el trabajo para el que te bastabas en solitario. Has crecido y sabes que las oportunidades no estaban en los otros, sino en ti. Que no había nada malo en aquella chica tímida que se llevaba libros a las horas libres de tutoría; que buscaba la mirada de los profesores inteligentes, no para hacerles la pelota, sino por sentirse cómplice y no estar sola. La jovencita que sobrecargaba la mochila con El guardián entre el centeno o El señor de los anillos, que en la excursión del cole a Madrid prefería ver el Planetario, el Prado o el Reina Sofía a dejarse la garganta en el parque de atracciones. Que se enfrentaba a la hostilidad de compañeros cretinos porque era la única que había leído las Sonatas de Valle-Inclán o sabía quién era Wilkie Collins. Ahora que miras hacia atrás con madurez, comprendes que cada vez que alguien ninguneó tu forma de ser, te insultó, te miró por encima del hombro, no hizo sino precipitar tu aprendizaje y tu lucidez. Tu certeza de ser mejor, más despierta y diferente.

Mírate ahora. Qué lejos estás de tanto borrego y tanto buey. Entras en la edad adulta sin que nadie pueda imponerte una sonrisa falsa cuando el mundo y su estupidez, su envidia, su mezquindad, te hagan fruncir el ceño. Ahora tienes la certeza de que no te equivocaste, y de que la niña callada en el banco del fondo puede ser vengada por la mujer que hoy la recuerda. Sabes ya que puedes ser feliz a tu manera y no a la de otros, con tus libros, con tus películas, con tu familia, con esos amigos que no sabes cuánto tiempo van a durar y por eso aprecias tanto, con la mirada serena que ahora posas a tu alrededor, en la calle, en el trabajo, en la vida. En la muerte. Ahora sabes que la virtud, en el más hondo sentido de la palabra, está en ese aguante de tantos años, cuando cerca estuvieron de convertirte en otra. Comprendes al fin que los malos profesores son un accidente sin demasiada importancia, pues eres tú quien aprende; y la vida, incluso con sus insultos, con sus malvados, con sus tragedias, con sus reglas implacables, la que te enseña. Nadie dijo que fuera fácil.

El otro día fuiste a ver Salvador y saliste del cine asombrada, llorando. No por la película, ni por la suerte del protagonista, sino por la certeza de que los ideales de aquel muchacho ya no tienen sentido, porque ninguno los sustituye ahora, porque la gente de tu edad se divide en dos grandes grupos: una minoría de analfabetos desorientados, pasto de demagogia barata en manos de políticos sin escrúpulos, y una masa inerte cuya única aspiración es salir en Gran Hermano o ponerse hasta arriba el sábado por la noche; jóvenes con garganta y sin nada que gritar, que se irían por la pata abajo puestos en la piel de Salvador Puig Antich, o a los que, viendo El crimen de Cuenca, la sola visión del garrote vil haría cerrar los ojos con escalofríos en la nuca. Pero tus lágrimas, amiga, demuestran que tienes razón. Que no te equivocaste al amar al conde de Montecristo y al Gabriel Araceli de Galdós, al buscar el secreto genial de un soneto de Borges o Quevedo, al transitar, jugándotela, por los senderos sin carteles luminosos en los pasillos oscuros de la Historia. Al hacer de cada esfuerzo, de cada miedo, de cada desengaño, de cada ilusión y de cada libro, un martillo con el que picar los muros espesos que te rodean.

Y si algún día tienes hijos, intenta que sean como tú. Como esos tipos flacos de los que hablaba Julio César, a la manera de Casio: gente de dormir inquieto, peligrosa y viva. La que quita el sueño a los apoltronados y a los imbéciles.

Arturo Pérez Reverte

Monday, November 27, 2006

Hamlet - Pura Vida


Canciones que repasan los temas con los que siempre se obsesiona Molly. Desde la niñez y la amistad arruinada del primer corte Arruinando nuestra vida, al miedo ante lo desconocido, el destino, el camino que nos queda por recorrer y los gritos desgarrados de El diablo. El resentimiento, el remordimiento, la frustración, pero sobre todo la justicia; eso que siempre hay que buscar, eso que hay que evitar ensuciar, de la melódica En mi nombre.
O ese yo no puedo evitar ser tan solo lo que soy que nos ofrece Bajo su cuerpo, inevitable final del recorrido lógico de los años. Llegando a un verdadero temazo Fronteras de tu mente, potente y rápida, con esa melodía triste y ese poderoso bajo que tan bien nos demuestra usar Álvaro.
Salva mi honor vuelve a la defensa de la integridad, de mantenerse en pie, de resucitar una cosa tan en desuso en los tiempos que corren como la honra y el honor. Sinceridad, orgullo, satisfacción. Todo un alarde de bombo por parte de Paco, y un bajo rapidísimo envueltos en las guitarras más potentes que hemos escuchado en mucho tiempo.El séptimo corte es inquietante. Acaba con el poder es un medio tiempo con unas guitarras... guapísimas, no se me ocurre otra forma de describirla, salvo cantándomela mientras la escucho:Libreeeeeeeee, prometió que iba a ser libreeeeeeeee, sigue a mi lado, dame tu mano, ella no es tuya, puede hacernos mucho dañoooo.
Para pasar a la dura Vanidad; impresionante este corte con la potencia clásica de toda la vida, y un bajo que va ganando a medida que avanza el tema hasta que creo que voy a enloquecer. Molly grita como una jodida gárgola, como un verdadero monstruo. Su voz gana en cada disco, y en este se le escucha con justicia, se le escucha muy bien y él canta mejor.Y esto, seguido del pedazo de comienzo de Único plan que, sinceramente, me encanta. Cuando lo escuchas por primera vez te hace pensar que estás ante un discazo. Lo cual se confirma con el último corte del disco, Miénteme que es un bonito tema, buen final que redondea y completa un gran disco.

Wednesday, September 13, 2006

Ese capitán Alatriste


ARTURO PÉREZ-REVERTE XLSemanal 20 de agosto de 2006.
Bueno, pues ya he visto la película. Después de los créditos y todo eso, se encendieron las luces de la pequeña sala de proyección y me quedé colgado en las últimas imágenes: el viejo y maltrecho tercio de fiel infantería española –qué remedio, no había otro sitio a donde ir–, dejado de la mano de su patria, de su rey y de su Dios, esperando la última carga de la caballería francesa, en Rocroi, el 19 de mayo de 1643. Y el ruego del veterano arcabucero aragonés Sebastián Copons al joven Íñigo Balboa: «Cuenta lo que fuimos». Veinte años de nuestra historia a través de la vida de Diego Alatriste, soldado y espadachín a sueldo. Veinte años de reyes infames, de ministros corruptos y de curas fanáticos subidos a la chepa, de gentuza ruin y hogueras inquisitoriales, de crueldad y de sangre, de España, en suma; pero también veinte años de coraje desesperado, de retorcida dignidad personal –singular ética de asesinos– en un mundo que se desmorona alrededor, reflejado en la mirada triste y las palabras lúcidas del poeta Francisco de Quevedo, interpretado por el actor Juan Echanove con una perfección enternecedora, memorable.No puedo aportar un juicio objetivo sobre Alatriste. Aunque durante su larga gestación y rodaje procuré mantenerme al margen cuanto pude, estoy demasiado cerca de todo como para verla con frialdad. Es cierto que unas cosas me gustan más y otras me gustan menos; y que durante diez minutos críticos –al menos para mí, autor al fin y al cabo– del primer tercio de la película me removí inquieto en el asiento. Pero eso aparte, debo decir que los soplacirios y cagatintas de mala fe que preveían un canto imperial de españolazos heroicos y rancio folklore de capa y espada, se van a tragar la bilis por azumbres. Nada más respetuoso con los textos originales. Nada más descarnado, fascinante y terrible que el espejo que, a través de la magistral interpretación de Viggo Mortensen –se come la pantalla, ese hijo de puta– se nos pone ante los ojos durante las dos horas y cuarto que dura la película. Un retrato fiel, punto por punto, como digo, al espíritu del personaje que lo inspira: descarnado, sin paños calientes, lleno de peripecias y estocadas, por supuesto; pero también de amargura y lucidez extremas. Contado en un caudal de imágenes de tanta belleza que a veces parece una sucesión de pinturas. Cuadros animados de Velázquez o de Ribera.Y ese final, pardiez. No se lo voy a contar a ustedes, porque me odiarían el resto de sus vidas. Pero aparte el comienzo espectacular, el desarrollo impecable y la extraordinaria actuación de los intérpretes –y cómo están todos, oigan: Unax, Elena, Ariadna, Eduard, Cámara, Blanca, Pilar, Noriega…– el final, o mejor dicho, toda la hora final, deja al espectador definitivamente sin aliento, atrapado por la pantalla, mientras se desmenuza y fija en su retina y su memoria el postrer tramo de la vida del héroe y sus últimos camaradas, desde las trincheras de Breda hasta la llanura de Rocroi. Todo se ve y suena como un escopetazo en la cara; como una sacudida que te deja turbado, suspenso el ánimo, clavado al asiento, consciente de que ante tus ojos, acaba de desarrollarse, de modo implacable, la eterna tragedia de tu estirpe. La imagen serena del capitán Alatriste escuchando acercarse el rumor de la caballería enemiga, el trágico recorrido de la cámara que sigue a Iñigo Balboa –«soldados antiguos delante, soldados nuevos atrás»– cuando retrocede en las filas para hacerse cargo de la vieja y rota bandera, su expresión sombría y lúcida –sombría de puro lúcida–, y todo esa culminación perfecta al espléndido recorrido que por las cinco novelas alatristescas ha hecho Agustín Díaz-Yanes, constituyen el retrato fiel, trágico, conmovedor, de la España de antaño y de siempre. Una España infeliz, feroz, a trechos heroica, a menudo miserable, donde es fácil reconocerse. Y reconocernos.Quizá por eso, cuando al acabar la proyección privada se encendieron las luces, y con un nudo en la garganta miré alrededor, vi que algunos de los actores de la película que estaban en los asientos contiguos –no digo nombres, que lo confiese cada cual si quiere– seguían inmóviles en sus asientos, llorando a moco tendido. Llorando como niños por sus personajes, por la historia. Por el final hermoso, sobrecogedor. Y también porque nadie había hecho nunca, hasta ahora, una película así en esta desgraciada y maldita España. Como diría el mismo capitán Alatriste, pese a Dios, y pese a quien pese.

El remordimiento

He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.

Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida

no fue su joven voluntad.
Mi mente se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.

Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.

Jose Luis Borges

Sunday, August 13, 2006

Capítulo IV

Que los menguados que hablan de la gloria de la guerra y las batallas deberían recordar las palabras del marqués de Pescara: «Que Dios me dé cien años de guerra y no un día de batalla», o darse paseos como el que yo me di aquella mañana para conocer la verdadera trastienda, la tramoya del espectáculo de las banderas, las trompetas, y los discursos inventados por bellacos y valentones de retaguardia; esos que salen de perfil en las monedas y en las estatuas sin haber oído jamás zumbar una bala, ni visto morir a los camaradas, ni mancharon nunca sus manos con sangre de un enemigo, ni corrieron nunca peligro de que les volaran los aparejos de un escopetazo en las ingles.

Saturday, July 01, 2006

No queda sino batirnos

No queda sino batirnos añadió el poeta al cabo de unos instantes, había hablado pensativo para sí mismo, ya con un ojo nadando en vino y el otro ahogado, aún con la mano en su brazo inclinado sobre la mesa, Alatriste sonrió con afectuosa tristeza.
- ¿Batirnos contra quién don Francisco?
Tenía el gesto ausente, cual si de antemano no esperase respuesta, el otro alzó un dedo en el aire, sus anteojos le había resbalado de la nariz y colgaban al extremo de cordón, dos dedos encima de la jarra.
- Contra la estupidez, la maldad, la superstición, la envidia y la ignorancia – dijo lentamente, y al hacerlo parecía mirar su reflejo en la superficie de vino -. Que es como decir contra España, y contra todo.

Thursday, March 09, 2006

Esa mirada de pena

Son muchas las decepciones, fracasos y otros menesteres que nos atañen a lo largo de nuestras vidas. Son muchos hijos de putas con muy malas intenciones que pretenden que el mundo sea un poco peor de los que ya es.
De todas formas siempre nos queda el consuelo de poder poner a cada uno en su sitio; devolverle a su statuo quo, a ese cubo de basura que nunca tuvo que abrirse, a ese semáforo en rojo que tuvo que quedarse en esa posición tres mísero segundos más...
A las cosas por su nombre, hay que destrozar ese super-yo que nos impide ver las miserias producidas por los mismo de siempre, por esa gente que siempre va a sus intereses sin saber que la bomba que tiene en sus manos está a punto de explotar...
No sabemos hasta que punto todo tiene un inicio, lo que tenemos que tener claro es que hay un final en toda su globalidad, no verlo nos hace peores (hay que correr esos 30 minutos que dura la vida con la cabeza alta y sabiendo que la bala que pronto nos alcanzará, dolerá más en otros corazones engañados con miradas de pena).

Wednesday, January 25, 2006

La filosofía de la polla records

Escrito por Carlos Fernández Liria, profesor de Universidad : "Suele decirse que las canciones de La Polla Records son "una patada en los huevos al poder". Tal vez sea verdad, pero no lo es menos que, entre todos los tipos de patadas en los huevos, estas tienen algo especial. Las canciones de LPR tienen un claro carácter sistemático. En su momento, por ejemplo, habrían servido de libro de texto de la asignatura de Ética en el bachillerato y, si alguien busca una guía para la educación de sus hijos lo más completa y honrada posible, es difícil que encuentre algo mejor que los discos Salve y Revolución. Hay una implacable lógica que atraviesa la obra de LPR y que sorprende por su eficacia para señalar los cuatro puntos cardinales de una orientación política.En efecto, hay cierta clase de ceguera que no tiene que ver con estar equivocado sino con esa especie de abyección moral que contamina la atmósfera política que respiramos. En este sentido, LPR aportó un poco de honradez para llamar a las cosas por su nombre y enderezar una brújula moral que se encuentra estructuralmente invertida. Todo una lección y un reto para las cátedras de Ética y Filosofía de este país. Ya está bien de explicar en qué consisten la moralidad y la ciudadanía tomando por referencia un mundo supuestamente sano en el que los individuos sólo delinquirían, por ejemplo, robando un jamón o mintiendo a su novia. Hay que explicar en qué consiste la moralidad en este mundo de "demócratas cristianos hinchados como cerdos y podridos de dinero" (LPR), a los que nunca se les pilla robando en un supermercado porque resulta que son los accionistas de este formidable supermercado en el que se ha convertido el planeta. La cuestión no es tanto si los banqueros, por ejemplo, pueden estafar o extorsionar; es más interesante reparar en la estafa y la extorsión que supone el hecho mismo de que existan banqueros. A los perros guardianes de este infierno, a sus usureros y beneficiarios, a sus administradores, voceros y legitimadores ­-así hasta completar el índice de canciones de LPR­- no se les puede denunciar en un juzgado y, desde luego, es inútil intentar convencerles de nada. Es aquí donde el insulto ­-un arte en el que LPR fueron maestros­- empieza a cumplir un papel "epistemológico". Gracias a que, al menos, aún es posible insultar, se sigue recordando que, pese a su portentosa impunidad, Wall Street o el Banco de Santander no son realidades tan inevitables como el curso de los astros".